Un guyryry oiko en la tarde-noche del sábado en el casamiento de una pareja que decidió darse el “sí eterno” en lo civil. Una mujer, que según la denuncia, es enfermera del Hospital de Policía Rigoberto Caballero, interrumpió la boda, intentó agredir a la mujer y al hombre, destruyó los adornos y hasta tiró al suelo el pollo y la sopa que se preparaba para la cena en el barrio Kennedy de Capiatá.
La agresora fue identificada como Antonia Carolina, quien es expareja y mamá de una niña de 8 años que tienen en común con el hombre, César, que estaba contrayendo matrimonio con su nueva pareja, Juana Elizabeth.
La sindicada como bochinchera fue denunciada directamente en la Fiscalía y ya quedó detenida e imputada por violencia familiar. Pese a todo el guarará finalmente se pudo realizar la boda.
La esposa pyahu, Juana Elizabeth, conversó con Crónica y dijo que “hace un año que nos viene amedrentando a mí y al papá de su hija. Desde que se enteró que su ex estaba conmigo nos hacía la vida imposible. Inclusive yo le dije a César que vuelva nomás con ella, por su hija, porque yo no quería problemas en mi casa y se fue al Chaco para esconderse de la señora”.
Agregó que “él ya no quería saber nada de ella, esa señora es complicada. Le había clavado con cuchillo a él pero fueron heridas leves. Hay videos y fotos de todas las cosas atroces que ella hace, inclusive payé le hacía a todas las personas que ella no quiere”.
En un momento dado “estando en el Chaco, César se decide y me pide matrimonio, buscando de esa forma esa paz que anhelaba, que con eso seguramente ella se calmaría y como yo le quiero también a él, le acepté todo”.
Contó que prepararon una pequeña fiesta, no iba a ser tan grande, porque él 4 o 5 días nomás tiene permiso en su trabajo y después tenía que volver.
En el día de la boda, por la siesta, “la señora se fue llegando a mi casa, alguien le contaba todo lo que teníamos planeado. Yo tenía mi bebé de un año en mis brazos y me atacó, yo corrí de ella y pude encerrarme en mi pieza. Ella de todas formas pudo entrar y ahí encontró la asadera de sopa, echó todo. Mi hermano quiso atajarle y le rompió la boca. Desastre hizo la señora”.
No contenta con eso, “volvió a la noche, y mientras nosotros nos estábamos casando en lo civil, ella se fue de vuelta a mi casa y destruyó todas las decoraciones, las luces y la discoteca. Los pollos que estaban ya cocinados tiró todo. Una pena. Todo ella hacía sola, nadie la podía atajar, es grande la señora y tiene mucha fuerza. Todo es porque no acepta la separación con su ex”.

Él le tiene miedo y ella le torturaba
La mujer contó que “César ya no era feliz con esa señora, yo inclusive entendí la situación en su momento y le aconsejé a él que vuelva con ella por la hija que tienen de 8 años. Pero no hubo caso. La mujer le hacía tener una vida miserable. Cuando él le dejó le dijo que se iba a suicidar si no volvía con ella”.
Agregó que “una vez intentó ya y por eso él tuvo que volver con ella. En otra ocasión le amenazó que le iba a hacer algo a su hija. Bajo chantaje le tenía y yo una vez le dije que tenía que hacer algo por su hija, no puede dejar que esa mujer le manipule así. Él como papá tiene que intervenir estos casos, siempre le hablaba así”.

Por último dijo que “él le tiene miedo porque la otra le dice que es policía. Ella nos amenazaba vía mensajes de texto, llegaba a mi casa. Un caos siempre fue con ella, por eso la denunciamos y tenía una orden de alejamiento, que ella no respetó nunca”.

