De pasar por nuestro fútbol, donde casi no dejó huellas en la memoria del hincha pelotero, en un abrir y cerrar de ojos pasó a ser noticia en la tierra de los subcampeones del mundo. Fernando Román, el “albañil” que supo construir un huequito en el corazón de miles de argentinos, se lució con un gol y se ganó el aplauso de muchos por su humildad.
En el chute que su equipo, Defensa y Justicia, le ganó a Newell’s por el torneo argento, Román fue el encargado de anotar el único tanto de la noche. Lo que más llamó la atención, fue su festejo, como sacando con la pala el mortero del balde para revocar la pared.
“¿El festejo? Es porque soy paraguayo y me dicen ‘albañil’. Entonces hice como con el balde por la pared. Por eso hice el festejo ese”, he’i Fernando con toda la humildad del mundo.
En los comentarios de las publicaciones, la gente se deshizo en elogios para el lateral, donde no se guardaron nada a la hora de mostrar el enorme cariño que le tienen: “Este día debe ser declarado el día del Albañil. Lo cuenta con orgullo y sobre todo con humor, algo que se está perdiendo en el fútbol”, “Una jugada con construcción! Claro que si Román”, “Imagínate si Vinicius era paraguayo.. Ya hubiese ido a llorarle al árbitro acusando racismo”, “Y muchos que creen que el llamarnos albañil nos ofende, el paraguayo no es de cristal, convierte la burla en orgullo, el orgullo en trabajo, y hasta los goles en paredes”.

