Una pareja de cubanos se instaló en nuestro país hace un año y 7 meses y tras meses de lucha para asentarse en nuestro país finalmente lo lograron mediante un novedoso emprendimiento consistente en un alojamiento con cápsulas artesanales fabricadas de madera machimbre, denominado “Cuba Linda”.
Ellos son Humberto Nápoles Cobas y Juana Estrada Peña, quienes conversaron con Crónica y dieron detalles sobre su emprendimiento. “Llevamos abierto el negocio hace un año, justamente el sábado fue el aniversario del emprendimiento. Nosotros vivimos 9 años en Rusia y ahí vimos el tema de las cápsulas y decidimos implementarlo acá”.
Don Cobas comentó que “me llamó mucho la atención el diseño y la forma del negocio y comenzamos a hacer un diseño de una cápsula futurista con el objetivo de emprender. Teníamos una academia de baile con mi señora por muchos años, dejamos eso y nos metimos de lleno en este emprendimiento”.
En cuanto a lo que ofrece el alojamiento indicó que “las cápsulas son individuales, muy cómodas y amplias, tienen extractor de aire, lámpara de lectura, tomacorriente para teléfono. Es un local de aproximadamente 66 metros cuadrados, con 2 aires acondicionados, sensores de humo, con wifi, baños, lockers, vestidores, entre otros”.
El emprendedor agregó que “es un lugar preparado para un descanso y alejado del ruido, hemos recibido hasta hoy a más de 900 personas. En una ocasión hubo 142 personas en un mes, un récord de visita. Nosotros ofrecemos el servicio G. 80.000 por noche, en donde uno puede ingresar ya desde las 14:00 horas y quedarse hasta las 11:00 de la mañana del día siguiente”.
Por último dijo que “estamos muy agradecidos con el país Paraguay por habernos dado la oportunidad de hacer realidad nuestro sueño de emprender el negocio de las cápsulas. Aclaramos a la gente que no conoce el concepto que esto es un lugar de descanso, y no otra cosa”.

Optaron por Paraguay
Cuando ya decidieron salir de Rusia miraron Sudamérica porque querían traer el negocio a un país de habla hispana y “utilizamos la inteligencia artificial y haciendo muchos estudios de la economía de muchos países, elegimos Paraguay, por el nivel de inversión que estaba llegando a Paraguay, por su gente, su cultura, y por como los emprendedores y sobre todo extranjeros, pueden ejecutar sus proyectos con mucha facilidad”.
El inicio no fue fácil
Cobas explicó que “al principio no fue fácil, para un extranjero que no conoce prácticamente nada es difícil ejecutar un proyecto. Conseguimos un inversor pero luego sale del proyecto. Nos metimos a trabajar en otra cosa, yo hacía plataformas en moto, también trabajamos en el Centro Municipal N° 2 Oñendivepa, como profesores de baile”.
Agregó que “mi esposa tuvo que emprender en otras cosas, vendiendo dulces, hicimos empanadas e íbamos a las obras a ofrecer las comidas. Hasta que en un momento dado dijimos basta y nos metimos en el proyecto. Primeramente buscamos una casa acorde a lo que queríamos, y lo encontramos en donde estamos actualmente, Eusebio Ayala y Morquio, Asunción”.

