Hay dolores que parecen imposibles de explicar y mucho más cuando se trata de la pérdida de un hijo. Don Juan Florentín atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida tras el brutal asesinato y desmembramiento de su hija Roselín, de apenas 14 años. Con la voz cargada de dolor, el padre recordó la última vez que vio con vida a su hija y aseguró que la forma en que fue encontrada aumentó todavía más el sufrimiento de toda la familia.
“Por última vez le vi a mi hija con vida el 31 de julio, antes de ir a mi trabajo. Cómo la encontraron después, no le deseo ni al ser más miserable de este mundo. Le carnearon a mi hija. Eso solo hacen personas que no tienen corazón y seguramente están entregados al demonio”, dijo a Crónica.
Don Juan sostiene que el crimen habría sido planificado y que incluso pudo existir envidia hacia la adolescente, a quien describió como una joven tranquila, inteligente y muy querida en su colegio y en l comunidad.“Nudo por nudo le quitaron, hasta sus dedos. Ellos tenían todo planeado cómo hacer. Creo que fue por envidia. Esa chica que le llevó no era la amiga de mi hija, se conocían en el colegio. Ella estaba en el noveno grado, era muy inteligente y siempre participaba en todas las actividades del colegio y sobresalía en todo. Seguramente por eso la envidiaban”.
Habló desde su fe “como cristiano no les guardo rencor a los que la mataron, la justicia divina llega. Lo que ahora pido es que la justicia del hombre llegue con todas sus fuerzas. Darles 10 años de cárcel a esos menores es muy poco, tienen que estar presos por lo menos 20 años, por la forma que planearon la muerte de mi hija. Como a un animal la carnearon, no tuvieron compasión”.
También rechazó las versiones que vinculan sentimentalmente a uno de los sospechosos con su hija.
“Es mentira que uno de esos muchachos era su novio. Yo conozco a mi familia. A ella yo le llevaba al colegio y su hermano la buscaba. Era una chica demasiado tranquila. Eso dijeron entre ellos para defenderse. Ella ya no se puede defender, pero nosotros, como padres, vamos a defender su memoria”.
Finalmente, entre lágrimas y con el corazón destrozado, Don Juan dejó un mensaje para otros padres y confesó que la familia nunca volverá a ser la misma.
“Es demasiado doloroso lo que nos tocó. Ojalá que la justicia actúe para que nunca más este tipo de cosas ocurra con una criatura. Ojalá estas cosas nunca más se escuchen en las noticias. Nos estábamos preparando para su colación, pero ahora el lunes termina su novenario. Nunca más nos vamos a recuperar de este dolor, lo vamos a llevar hasta el último día de nuestras vidas. Lo único que les digo a los padres es que cuiden a sus hijos, que controlen sus supuestas amistades. Hay demasiada envidia entre los jóvenes”, finalizó.

