Los suboficiales Antoliano S. y Derlis J. pelaron joyas y un arma reglamentaria en plena revisión. Ocurrió mientras buscaban a delincuentes en una casa acompañados por la propia fiscala de la causa.
Al no hallar al sospechoso, la doña de la casa encaró a los agentes porque le faltaban sus pertenencias. Sin más remedio, los dos uniformados tuvieron que devolver todito lo que ya se habían embolsado.
El comisario principal Wilfrido Maldonado les firmó la baja inmediata y los mandó soplados a Asunción. El suboficial S., alias “Chino”, ya es conocido en la brigada por no poder aguantar sus mañas de cleptómano.
Ambos pasaron directo a la capital con pedido de sumario administrativo en Asuntos Internos de la Policía. El bochorno dejó por el suelo la imagen de los agentes que debían velar por la seguridad de la gente. Las autoridades ya analizan el caso para aplicar sanciones ejemplares a los dos “manos largas” de la institución.

