Una mujer a la que los celos le hicieron poner cuarta, se fue todito, no solamente buscando desestabilizar una pareja si no violentando el derecho a imagen de una profesional en comunicación, lo que bien podría valerle un proceso judicial. Pasa que la fulana utilizó una foto ajena y, con inteligencia artificial y de su inteligencia tóxica, se la mandó a la actual pareja de su ex.
La doña agarró una foto de las redes sociales qué le pareció llamativa y con las herramientas actuales que abundan en internet la retocó dándole un cuerpo y haciéndola aparecer al lado del hombre en cuestión, quien alguna vez fuera su pareja.
Además de la imagen, inventó una serie de chats como dando a entender que ella seguía frecuentando al ex. Una vez que tuvo todo armado, comenzó a bombardear con mensajes a la actual pareja intentando que esta explotara y, dentro de esa lógica de novela barata, tener así camino libre para volver a los brazos de quien ya la dejó.
Sin embargo, la “ofi”, lejos de mostrar signos de debilidad, se puso a averiguar quién era la dueña de la imagen que se utilizó en todo esto. Fue así que llegó, mediante las redes sociales, hasta la persona en cuestión, la licenciada Leticia, que trabaja en un grupo de medios de prensa. Finalmente, todo se desenmascaró al estilo Scooby Doo y la pareja, que reside en la ciudad argentina de Mendoza, superó de taquito el mal momento que les quisieron hacer pasar.
En tanto, la persona afectada por el uso indebido de imagen advirtió que ya está estudiando la posibilidad direccional judicialmente ante eventuales problemas que le pudiese ocasionar este inescrupuloso accionar de una mujer más peligrosa que uranio enriquecido, que no aceptó que su ex ya la chutó.

