Por lo visto que para firulais el fin justificaba los medios, ya que no le importó nada con tal de lograr sacar al ratón de debajo del vehículo. Este al parecer habría corrido de él lo más rápido que pudo, hasta lograr meterse debajo de un auto, justo en la zona ubicada entre el paragolpes y la rueda delantera derecha.
Se desconocía si el jagua’i contaba con alguna orden que debía cumplir a cualquier costo, pero sin dudar ni un segundo, comenzó a romper parte del paragolpes y hasta la propia chapería con tal de cumplir con su misión.
Más allá del daño al móvil, cabe destacar la fuerza que el perrito tiene en sus dientes, ya que como si nada sacó todo lo que le impedía alcanzar al roedor, siendo en su mayor material de plástico.
Finalmente logró sacarlo y lo llevó como si nada hubiera pasado a otro lugar. Aunque no se tienen mayores datos de dónde esto habría ocurrido, al parecer sería en México.

