Los agentes interceptaron un automóvil conducido por un ciudadano brasileño, y durante la inspección del vehículo terminaron encontraron una gran cantidad de cabello humano distribuido en maletas y bolsas plásticas, ubicadas tanto en el baúl como en los asientos traseros.
El valor estimado de toda la mercadería podría alcanzar R$ 1 millón, según la propia Receita Federal. El conductor, por su parte, presentó dos documentos fiscales DANFE, emitidos por su propia empresa, y manifestó ser propietario de un salón de belleza en Foz do Iguaçu.
Según sus declaraciones, adquirió el cabello de personas que acudían directamente al establecimiento para venderlo, además de obtenerlo de clientes del negocio. Explicó que pretendía transportar la carga hasta Londrina, donde buscaría comercializarla con comerciantes locales.
Posteriormente, la mercadería tendría como destino final el estado de São Paulo. Tras el procedimiento, tanto el automóvil como los 148,2 kilos de cabello humano fueron incautados y trasladados al depósito de la Aduana de la Receita Federal en Foz do Iguaçu.

