Un operativo encabezado por los capos de la Senad desarticuló un temible aguantadero conocido en el ambiente bajero como “Chespilandia”, en pleno barrio Ciudad Nueva de Villa Hayes, Bajo Chaco Paraguayo.
Los agentes antidrogas cayeron de sorpresa y dejaron con la boca abierta a Esteban R. L. (34) y Gustavo A. P. (26). Los tipos operaban desde una precaria carpita improvisada que funcionaba como el centro del expendio de veneno.
En el sitio cayeron incautadas más de 100 dosis de pasta base de cocaína, platitos con restos de la sustancia amarillenta, platita en efectivo en billetes de baja denominación y varias armas blancas que los maleantes usaban para apretar.
Los vecinos respiran aliviados, ya que los detenidos no solo vendían ‘chespi’, sino que mantenían bajo zozobra al barrio entero con robos, hurtos y temibles amenazas de puñaladas. La fiscala Norma Paredes coordinó el procedimiento que devolvió la paz a la zona.

