La colonia de michis que vive en el actual Centro de Prevenidos de Tacumbú empezó a pasar por el quirófano. Un total de 30 gatos fueron castrados durante la primera jornada de un plan que busca evitar que la población de gatitos siga creciendo sin control.
El operativo estuvo a cargo de la Municipalidad de Asunción, a través de Zoonosis, con apoyo de voluntarios, rescatistas y funcionarios del lugar. Para atrapar a los bigotudos sin lastimarlos se utilizaron jaulas trampa y luego fueron atendidos por un equipo de seis a siete veterinarios. Además de la castración, recibieron desparasitación y quedaron bajo cuidado durante su recuperación.
La idea no es sacar a los michis del lugar, sino devolverlos a su territorio una vez recuperados. Según explicaron, la castración también ayuda a reducir peleas, heridas y problemas de salud.

