El chofer de plataformas que se volvió viral en los últimos días, luego de conocerse la historia sobre un viaje que terminó de la manera menos pensada tras haber arrancado nada más y nada menos que en un cementerio, habló con Crónica y confesó que su pasajera no era un fantasma, como muchos pensaban, sino que se trataba de un ser humano real. Pese a ello el susto fue tan grande que hasta fue a una iglesia a pedirle bendición a un pastor, dejando en claro el terror que dijo haber sentido.“Al día siguiente de ese viaje fui a la iglesia y el pastor me dio la bendición y me ungió con aceite.
También le pedí la bendición de mi auto y reprendió todo mal. Las cosas que allí estaban agarré con un palo y las tiré a un baldío”, arrancó diciendo sobre el singular hecho.

La mujer era una persona real y no una aparición, “definitivamente no era un fantasma, era real. Tenía unos 50 o 55 años, tenía el pelo corto, un aro de argolla grande, vestía jeans negros y una blusa rosa. No había ningún olor ni nada raro, aparte de su supuesto hijo. Nunca me pasó algo así”.
Hernán aseguró que no vio fantasmas ni apariciones, pero sí vivió uno de los viajes más extraños de su vida. Todo comenzó cerca de las 10 de la noche del domingo, cuando recogió a una pasajera que salió del cementerio de Mariano Roque Alonso con una mochila negra y varias bolsas en la mano.
Sin embargo, lo que realmente terminó asustando al conductor ocurrió durante el trayecto, cuando la mujer comenzó a hablar con su supuesto hijo, pese a que en el vehículo solo estaban ellos dos. Incluso la doña sacó su celular, “puso dibujos animados y se los mostró al pequeño, como si estuviera sentado a su lado”, contó el conductor.

