En medio de una emoción desgarradora que apretó los corazones de todos los presentes, excompañeros de trabajo del Congreso le rindieron hoy por la mañana un sentido tributo a la querida familia destruida en la masacre rutera de Pedrozo, Ypacaraí.
Las cenizas de Fátima S. G. y Marcelo A., ambos apreciados funcionarios de la Cámara de Senadores, regresaron al Hall Central junto a las de sus hijos Fernando (18) y la pequeña Fátima (9) para recibir un último y caluroso adiós rodeados de flores, rezos y recuerdos.
Con una valentía que conmovió hasta a las piedras, habló durante el emotivo acto el joven Fabián A. S., el único hijo de la pareja que milagrosamente no viajaba en la camioneta la fatídica noche del choque.
“Quiero que recuerden a mi familia con mucho amor”, expresó con la voz quebrada por el inmenso dolor, agradeciendo de todo corazón el incondicional cariño y el respaldo de la gente en este terrible momento.

