La peligrosa “bajada de la muerte”, ubicada en el km 45 de la compañía Pedro de Ypacaraí, no solo preocupa por las condiciones del camino. “La sucesión de tragedias también merece una mirada desde lo espiritual”, por eso, religiosos de la Iglesia Nacional del Paraguay preparan una misa de liberación para pedir protección y recordar a quienes allí perdieron la vida, ya que, según el padre Paublo Jiménez, en el lugar habría “energías atrapadas”.“Allí hay que hacer una liberación, de hecho, cuando hay muchas muertes en un lugar, eso atrae más muertes, porque hay energías atrapadas. Es igual que el cementerio, por eso cuando echan arena de cementerio en la casa hace efecto porque está lleno de energías negativas”, dijo a Crónica el sacerdote Paublo Jiménez.El religioso he’i que la cantidad de tragedias registradas en el sitio hace que la zona necesite una intervención espiritual, aunque reconoció que también existen problemas relacionados con el camino y su peligrosidad.“Los accidentes que allí ocurren son de gran magnitud, ya que demasiada gente ya falleció en ese lugar. Esa zona necesita la liberación y pedir a Dios una protección para esa zona, pero más allá de lo espiritual también está la dificultad del camino”.
“Algo oscuro” en la peligrosa bajada
El sacerdote también hizo referencia a los relatos de algunos conductores, principalmente camioneros, quienes aseguran haber tenido problemas con los frenos al llegar a ese tramo.
“Hay lugares mucho más peligrosos que ese, pero no ocurren este tipo de accidentes, pendientes muy pronunciadas y no ocurren tantos accidentes. Lo peculiar del caso es que siempre en esa zona los camiones pierden los frenos, la mayoría de los conductores dijeron que al llegar a ese lugar se les descompone el freno, eso es porque hay algo oscuro allí, nadie tiene en cuenta que en el lugar en donde hubo accidentes fatales, estira otras muertes”.
Ante esta situación, los sacerdotes invitan a la ciudadanía a participar de una misa que se realizará en el lugar, donde además colocarán una cruz como homenaje a las víctimas.
“Para el 6 de septiembre a las tres de la tarde invitamos a la gente para hacer allí una gran misa de liberación para pedir por el eterno descanso de las almas que allí quedaron atrapadas”, finalizó.

