Un firulais bien adiestrado le amargó el día a un brasileño que pretendía cruzar el Puente de la Amistad con una pesada carga de droga. El agente canino Pike, de la Receita Federal, andaba haciendo controles de rutina en la frontera cuando sintió un olorcito sospechoso en una furgoneta con chapa paraguaya. Al toque dio la señal de alerta a sus guías, quienes abrieron el vehículo y descubrieron un doble fondo bien escondido ¡en el propio techo del rodado!
Allí adentro hallaron nada menos que 248 kilos de marihuana bien empaquetados y disfrazados como si fueran regalos. El chofer fue esposado al instante y llevado a la Policía Federal. Pero la cosa no quedó ahí: en otros procedimientos simultáneos de la Policía Militar en la zona fronteriza, cayeron casi tres toneladas de drogas, diez detenidos y armas de fuego.

