Un duro “golpe al bolsillo” sufrieron los narcos que operan en el norte del país tras una feroz incursión rural de la Senad y las Fuerzas Armadas en la serranía San Luis, distrito de San Carlos del Apa. En el lugar, encabezado por el fiscal Pablo Zárate, las autoridades destruyeron 20 hectáreas de cultivos de marihuana en etapa de crecimiento y arrasaron con 8 campamentos precarios llenos de enseres para la producción.
Con esta maniobra, los agentes impidieron que unos 60.000 kilos de la droga terminaran en las calles del mercado brasileño, lo que representa una pérdida de casi 9 millones de dólares para las estructuras criminales. Aunque los maleantes rajaron a tiempo y no hubo detenidos, la comitiva destruyó además dos bolsas con 40 kilos de semillas para que la macoña no vuelva a brotar.

