Con celular en mano y cámara corporal, una agente de tránsito demuestra que en la frontera ya no corre la coima. La muchachada se cuida más porque ella no perdona a los maleducados del volante. Se trata de la agente de tránsito Tania Cuba.
Una verdadera revolución en el tránsito de Ciudad del Este está encabezando una agente de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) que dejó de lado la comedia en redes para volverse la pesadilla de los infractores.
Con casi tres años en la corporación y dos haciendo patria con la tecnología, la uniformada anda con el celular pegado al chaleco en máxima resolución HD y una cámara corporativa para dejar en evidencia a los conductores mansas palomas que pretenden pasar por encima de las ordenanzas.
“Yo ya tenía esa facilidad de hablar en público y editar videos porque soy docente universitaria. Cuando entré a la PMT, usé mi propio celular para filmar la realidad y educar a la gente antes que multar directito”, explicó la agente esteña a Crónica, festejando que sus filmaciones ya son tomadas como ejemplo en Luque, Caaguazú y Presidente Franco, en donde los pobladores exigen a su municipio lo mismo.
Lo más cómico que le tocó vivir en las últimas semanas fue una maratón de infractores desubicados que, para zafar de las multas por estacionar sobre la franja peatonal o en lugares prohibidos, le ofrecían la clásica “propina” para “salvar la situación”.
Para la gaseosa: “No sé si hacía mucho calor ese día, pero toditos me venían con el tema de ‘tomá 100 mil para la gaseosa’. ¡Creen que así nomás van a arreglar!”, contó entre risas la inspectora, resaltando que la PMT de CDE lleva 7 años impecables sin denuncias de corrupción.

Aparatos al toque
En la base cuentan con más de 75 cámaras de monitoreo con reconocimiento facial y de chapas activas las 24 horas para dar garantías tanto a los agentes como a los ciudadanos. “Tenemos una infraestructura que nos permite tener todas las pruebas documentadas sobre las infracciones que cometen los ciudadanos esteños. Estamos trabajando muy bien”.
Efecto “santo”
Desde que los infractores se enteraron de que hay cámaras encendidas en los procedimientos, se acabaron los guapos que maltrataban o querían ir a las manos con las autoridades. “Antes de que tengamos las cámaras recibíamos muchos maltratos verbales y físicos por parte de los infractores. Calmó muchísimo cuando veían que teníamos todos filmado los procedimientos”.
En el extranjero se alinean
Finalmente, la carismática agente lamentó que el paraguayo cruza la frontera hacia Argentina o Brasil y milagrosamente se pone el cinturón, se coloca el casco y respeta las luces rojas, pero dentro del país quiere hacer lo que se le da la gana. “Lastimosamente el paraguayito es así, y este mal ejemplo los extranjeros en nuestro país quieren copiar, diciéndonos que acá no se respeta las leyes. Me tocó multar a muchos brasileños y me decían eso”.

