No usa uniforme, tampoco tiene rango, pero es uno de los tripulantes más queridos de la Armada Paraguaya. Se trata de Barlo, un simpático gatito que desde el 2021 forma parte de la familia naval y que ya suma varias navegaciones, convirtiéndose en todo un personaje a bordo del Cañonero Paraguay.
Su nombre viene de Barlovento, que significa “viento a favor”. Así lo explicó el contralmirante Carlos Barreto a Crónica, al recordar algunas de las travesías más importantes del bigotudo: “Entre las más importantes está su navegación histórica con nosotros, después de 55 años, a Puerto Rosario”, contó.

Barlo comenzó siendo la mascota del Cañonero Paraguay, pero su simpatía conquistó a toda la tripulación y terminó convirtiéndose en la mascota oficial de la Armada Paraguaya.
Sobre su inseparable compañero de navegación, Barreto contó, “es la mascota súper mimada. En principio fue la mascota del Cañonero Paraguay y luego pasó a ser la mascota oficial de la Armada, por su aceptación. Ahora realizó otra navegación histórica a la ciudad de Encarnación. Ya navegó sobre el río Paraguay y ahora sobre el río Paraná. Él siempre se adhiere a todas las navegaciones; una vez que escucha el ruido de los motores del buque, es el primero en alistarse y embarcarse para realizar la navegación. Es tripulante y parte de la historia del Cañonero”.

Y Barlo no se queda quieto cuando llegan a puerto. Según relató el contralmirante, baja, recorre y curiosea cada lugar, pero apenas escucha nuevamente los motores, sabe que llegó la hora de volver al barco.
Sobre cómo llegó este particular tripulante a la embarcación, Barreto explicó: “La teniente Paola Cañiza fue quien trajo a bordo a Barlo. Enseguida la tripulación se encariñó con él. En cada lugar que llegamos, desembarca, recorre, mira, pero cuando escucha el ruido de los motores es el primero en volver a embarcar. Siempre está pendiente de nosotros. Tenemos varias mascotas, Polaina y Vita, que era la pareja de Barlo, pero Barlo es el mimado, es la imagen de la Armada Paraguaya”.

Y como todo mimado de la casa, Barlo también tiene sus gustos y cuidados especiales, “es uno más de nosotros. Su comida favorita es el pescado. Nosotros lo cuidamos mucho: se baña, visita constantemente al veterinario, toda la tripulación lo mima mucho”, finalizó.
Una verdadera fiesta familiar
Con orgullo, Barreto destacó la respuesta de la gente ante la llegada del Cañonero Paraguay y el Patrullero Capitán Cabral a Encarnación. “Nos sentimos orgullosos de ser parte de esta historia porque la gente acompaña y tuvimos muy buena recepción. Estamos siendo visitados tanto por nacionales como por extranjeros para conocer la historia naval. La gente se siente parte de la historia cuando está en cubierta. El sábado, más de 2.800 personas visitaron el Cañonero; hasta las 11:30 de la mañana de este domingo, lo visitaron más de 2.300 personas. De seguro, al final del día va a doblar la cifra. Se está viviendo un ambiente muy familiar”, contó.

