Una singular movida juvenil se vivió este fin de semana frente a la Catedral de San Lorenzo, donde cientos de mitã’i se congregaron para la famosa batalla de “farmear aura”. Ante semejante multitud, el párroco del templo, presbítero Pedro Celestino Brítez, tiró una profunda reflexión. El pa’i aclaró que no hay nada de malo en que la muchachada se junte a bailar, expresarse y compartir al aire libre, celebrando incluso que salgan de las pantallas para verse las caras en persona.
Sin embargo, el religioso puso los puntos sobre las i y advirtió sobre los peligros que acechan en estas juntadas. Pidió a los jóvenes tener cuidado con el consumo desmedido de alcohol, las drogas y la violencia, recordando que la diversión sana no debe perderse por culpa del descontrol en las calles.

