Un insólito y hasta vergonzoso intento de asalto se dio en la ciudad de Fernando de la Mora. Un amigo de lo ajeno intentó meterse a una vivienda para pelar los objetos de valor, pero no contaba con la astucia ni la braveza de los perros guardianes de la casa. La dueña de casa escuchó el feroz escándalo de sus mascotas, salió a mirar y pilló al tipo encaramado por la muralla, tratando de escapar desesperadamente del ataque de los fieles caninos.
Sin más escapatoria, al malandra no le quedó de otra que correr como loco y subir al techo de la casa vecina para poner a salvo su pellejo. Agentes de la Comisaría 2.ª Central y del Grupo Lince llegaron volando, rodearon la manzana y lo bajaron de un plumazo de las tejas. El sujeto, que ya tenía cuatro antecedentes penales en su haber, terminó directo tras las rejas.

