La caída en el clásico dejó secuelas en campamento azulgrana y alguien tiene que pagar los platos rotos. Y, en ese sentido, todas las flechas apuntan a Ariel Holan, el entrenador que ya tendría las horas contadas en Barrio Obrero y sería solo cuestión de tiempo para que se haga oficial su salida.
La Comisión Directiva del Ciclón, que debió reunirse este lunes, pero no lo hicieron, en su mayoría aprueba la salida del entrenador argentino y la única traba estaría en la parte económica.
Cerro Porteño deberá pagarle un alto monto por la rescisión de contrato (termina en julio del 2027) y la idea es abonar la mitad (tres meses de sueldo), para conseguir su salida.
El sucesor. A la hora de buscar el reemplazo para Holan, todas las miradas apuntan a José Arrúa como principal opción. El hijo del “Nino”, gran ídolo de la institución, y actual entrenador del Sportivo Trinidense con gran suceso, tiene la aceptación de gran parte de la directiva y hasta dicen que ya se habría reunido con el presidente Blas Reguera.
“Mi vida, mi historia todo el mundo lo sabe. Uno trabaja para llegar siempre a los grandes, Cerro es uno de ellos, es donde crecí y conozco lo que es el club. Vi lo que se está diciendo, pero con nadie hablé directamente”, explicó a su vez Arrúa.
Ya se fueron. Ya en las primeras horas del lunes, el Consejo de Fútbol de Cerro Porteño quedó disuelto. Diego Huerta, Hernán Díaz y Flavio Pérez, los responsables de las contrataciones en el Ciclón, presentaron su renuncia y fueron aceptadas.

