En un procedimiento de película denominado “Operación Espejismo”, la Policía y la Fiscalía desmantelaron una peligrosa banda criminal en La Paloma, Canindeyú. Un peligroso homicida buscado en Brasil por un sangriento secuestro se hizo una cirugía estética en el rostro para despistar a los investigadores y no pisar la cárcel. Sin embargo, el “cambio de cara” no le sirvió de nada, pues los agentes le cayeron encima junto a cuatro compinches dentro de tres viviendas que utilizaban como guarida.
Los delincuentes no solo se escondían de la justicia brasileña, sino que movían una red de tráfico de armas, drogas y fármacos adelgazantes como la tirzepatida. Tras un trabajo de inteligencia con la policía del vecino país, la comitiva policial mandó al mazo a toda la banda, que ya quedó a disposición de la Fiscalía para ser expulsada del territorio nacional.

