Las cámaras de circuito cerrado de un local gastronómico de la ciudad de Concepción llamado Los Mellizos, captaron una secuencia absolutamente inverosímil, en la que un perro, con toda la habilidad del mundo, aprovechó unos segundos de distracción para apoderarse de una bolsa con una picada que aguardaba sobre el mostrador.
La encargada del local, Fátima Quevedo, se percató de lo ocurrido una vez que esto ya había ocurrido, y salió rápidamente detrás del mondaha, aunque ya era demasiado tarde puesto que el jagua’i estaba en plena fuga con el pedido en su poder.
Sin embargo, horas más tarde, el protagonista regresó tranquilamente al lugar de los hechos, probablemente sufriendo de complejo de culpa por haber cometido semejante acto, o capaz solo para agradecer por la zona y decir que le había gustado. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.

