¡A abrir bien los ojos, muchachos! La Policía Nacional encendió la sirena de alarma ante una verdadera avalancha de denuncias por estafas en la compra y venta de autos. El comisario Rubén Cáceres, capo de Control de Automotores, reveló que reciben entre 7 y 10 denuncias por día de víctimas que cayeron en las garras de avivados.
El gancho preferido de los delincuentes son los precios de regalía en redes sociales y Marketplace, siendo los más codiciados los “chileré” y los autos usados para Uber o Bolt.
Las tres modalidades preferidas son: primero, alquilan un vehículo para Bolt y usando papeles falsos lo venden a un inocente; segundo, roban autos, adulteran el chasis y falsifican los documentos para ofrecerlos como si fueran legales; y tercero, algunas playas pícaras piden una “entrega” de 2 a 3 millones de guaraníes y, si la financiera no aprueba el crédito, se quedan con la plata argumentando “gastos administrativos”.
Docentes y enfermeros son el blanco favorito de estos tramposos. Para no llorar sobre la leche derramada, la Policía recomienda no dejarse tentar por precios regalados, verificar sí o sí el vehículo con los peritos policiales antes de pagar y comprobar manualmente que las puertas del auto queden trabadas, ya que los chorros usan inhibidores de señal para desactivar el bloqueo a distancia.
Recomendaciones para no caer en la trampa
Verificación policial: Llevá el auto a la policía para controlar chasis y papeles antes de poner un solo guaraní.
Desconfiá de los precios “regalo”: Si un auto cuesta la mitad de su precio de mercado, hay gato encerrado.
Cuidado en las playas: Leé bien las cláusulas de los contratos para que no se queden con tu entrega si se rechaza el crédito.
Atención con el control remoto: Tocá la manija de la puerta al estacionar para confirmar que cerró, evitando caer ante los inhibidores.

