Gaspar Servio fue desvinculado de manera abrupta por el club de Dos Bocas luego de la eliminación sufrida por el aurinegro ante el Sportivo Iteño en la Copa Paraguay. Según el abogado del jugador, Eduardo Martins, la directiva aborigen simplemente estaba buscando una excusa para desvincular a su cliente.
En este sentido, la derrota ante Iteño habría sido utilizada como la excusa necesaria, según el representante legal de Servio, para poder simplemente deshacerse de él. A su vez, negó que luego de la eliminación en la Copa haya existido algún problema con el jugador, y aseguró que aunque haya sido así, no se justifica como actuó Guaraní.
“Lo que pudo haber pasado en el vestuario, si hubo una discusión, no es motivo para que le rescindan el contrato sin justa causa porque esto tiene consecuencias severas para el club. Si hubiera pasado algo grave, tendría que haber habido una prueba. Evidentemente no pasó nada grave porque no hay una sola prueba. Ni de una pelea, o de una discusión”, afirmó Martins.
Aunque es cierto que el club inició un sumario a Servio, su abogado aclara que fue un “sumario entre comillas. Fue un simulacro y un hostigamiento permanente. Sumario lo llaman ellos (…) No hay una sola prueba de un hecho para que le puedan rescindir el contrato”.
Aseguró que el arquero, al ser un jugador extranjero en Paraguay, tiene una protección especial de la FIFA con la que todos los jugadores extranjeros cuentan en cualquier país del mundo, y que si ahora Gaspar se encuentra libre, es por mera decisión del club y no suya.
Martins dijo que Servio “entendía que deportivamente había mucho más para dar, que se podía estar en otra situación. Con el afecto que él tiene al club y con el afecto que el club le tiene a él, estaba convencido hasta el último momento de que la situación podría ser de otra manera. Sin embargo el destrato, el maltrato y el intento de daño que hubo por parte del club, que alcanzó el punto máximo con la rescisión hicieron posible esto. Desgraciadamente no le queda otra opción al jugador que hacerle una demanda al club porque no hay otra vía, u otro mecanismo. Es el único camino que tiene para proteger sus derechos”.
Agregó que el arquero hace 15 días fue separado del plantel principal, obligado a entrenar de manera solitaria y sin las condiciones de un jugador profesional, a la par que el club contrataba a un abogado para hostigarlo mediante escritos permanentemente, diciendo supuestamente cosas que no eran ciertas y que no se pueden probar.
“El sábado por la mañana llegó la rescisión de contrato. Nuestra sugerencia fue estar siempre al cumplimiento del contrato porque Gaspar no quería rescindir, no se quería ir de Guaraní y menos de esta manera: mal en lo deportivo y mal en lo profesional”, agregó el abogado. El contrato de Servio con Guaraní iba hasta diciembre de 2027 pero fue cortado.

