La prueba de fuego para varios policías terminó mal. Más de 200 uniformados fueron dados de baja o enviados a retiro tras no superar las pruebas de integridad y el examen del polígrafo, requisito utilizado para definir los ascensos dentro de la Policía Nacional.
El comandante de la Policía, comisario general César Silguero, he’i que el proceso forma parte de una evaluación y depuración que alcanza a policías de promociones de 1992 a 1995, incluida la suya. Silguero aclaró que fallar el polígrafo no quiere decir que el agente sea corrupto o tenga una causa penal. Simplemente significa que no logró superar uno de los filtros exigidos para conseguir el ascenso.
El comisario Juan Fretes, jefe de Relaciones Públicas, contó que durante el examen se controlan las reacciones del cuerpo, como los latidos del corazón y la presión, mientras el policía responde las preguntas.Por otro lado, Silguero destacó el operativo de seguridad realizado durante el Mundial de Rally en Itapúa, donde más de 400.000 personas estuvieron bajo cobertura policial. Según afirmó, el evento terminó sin incidentes importantes.

