Una bomba de tiempo ambiental tiene con los nervios de punta a los pobladores de los barrios Reducto y Lérida, en la ciudad de San Lorenzo. Los vecinos denunciaron que una peligrosa planta asfáltica se instaló de forma sigilosa y opera pegada a sus viviendas, lanzando humo y contaminando el aire sin contar con la aprobación comercial de la Municipalidad local.
Cansados del humo y el peligro constante, más de 180 familias unieron fuerzas y juntaron firmas para exigir la clausura inmediata del local antes de que afecte gravemente la salud del vecindario.
Según relataron los afectados, la firma arrancó años atrás en plena pandemia fabricando tubos para alcantarillado, pero hace apenas unos meses montaron de “callado” la infraestructura asfáltica, un laboratorio e incluso un puesto de expendio de combustible. “Esta industria tendría que funcionar en una zona rural, no en un barrio urbano lleno de casas y hasta con una huerta al lado. Ni siquiera convocaron a una audiencia antes de instalarse”, mencionó preocupada a Crónica Teresa Arce, una de las afectadas, quien agregó que los propios obreros trabajan sin los mínimos elementos de protección.
Pese a las constantes denuncias presentadas ante la comuna sanlorenzana, los pobladores sostienen que la empresa continúa trabajando impunemente alegando estar en regla con permisos del Ministerio del Ambiente. Sin embargo, los lugareños están decididos a llegar hasta las últimas consecuencias con protestas y manifestaciones para lograr el cese definitivo de las operaciones y poder volver a respirar aire puro en su comunidad.


