“Me requisaron todito mal” comenzó contando la maína de Guaraní en la entrada del Defensores donde su club chutó contra el Olimpia.
Marisol Olmedo contó que una mujer fue la encargada de meter mano para ver si metía nada raro a la cancha. “Por poco no me tocó acá abajo, me sentí acosada. Por poco no me metió la mano ahí abajo de mis partes íntimas” he’i Marisol, quien preguntó qué es lo que pasa con los guardias que abusan de su poder.

