¡Im-pre-sio-nan-te! El paso del profe Carlos Martini por los estudios de La Tribu 650 AM, donde estuvo invitado en el programa “Mina en La Tribu”, con Mina Feliciángeli, Carolina Arévalo y Edu Aguilera fue imperdible nde bárbaro.
“Carlucho” habló de su soledad, sus amores, de su vida, de varios aspectos bien íntimos del comunicador.
Mina le preguntó a Martini si alguna vez estuvo enamorado en serio voi.
“De que me gustaron sí, pero de Romina es la única vez que me enamoré, de Romina Mendoza”.
Martini contó que todo comenzó con una broma, “lo que pasa que por mi falta de experiencia, yo no sabía qué de las bromas se podía pasar a la realidad pura y dura. Y sin darme cuenta pasé a esa realidad y entonces me enamoré de Romina”.
La conductora le preguntó a Martini como se definía sexualmente, si era asexual, homosexual o heterosexual ndaje.
“Un heterosexual asexual, sí, me gustan las mujeres, me encantan las mujeres, por cierto, pero lo que yo no tengo es una suerte de necesidad de tener actividad sexual como se dice habitualmente genital, eso es lo que no tengo”, explicó Carlos.
El periodista comentó que de niño ya venía enviando señales, “Era 1965, yo tenía 7 años y mamá nos envió a Fátima y a Ana, mis dos hermanas menores, a lo que entonces se llamaba un taller de expresión infantil al costado del parque parque Carlos Antonio López con una profesora llamada Sira Moscarda, ella te daba un papel, dibujá lo que vos quieras. Y lo que ella hacía es agarrar los dibujos e interpretarlos en términos psicológicos. Un día le llama a mamá por teléfono y le dice, ‘señora, yo necesito que usted venga urgentemente a hablar conmigo”.
“Mi mamá se fue junto a la profe, quien le dijo que le preocupaba mis dibujos. Le dijo que me pidió que me dibujara o a mi familia y yo aparecía chiquitito, casi inexistente”.
El entrevistado exclamó que hay una percepción negativa de la soledad ndaje, se cree que la gente que está sola supuestamente sufre. “hay dos tipos de soledades, pero la gente se reduce a una. Una es la soledad impuesta, no opcional y la otra es la opcional. La soledad impuesta es una tragedia. Una de cada seis personas en el mundo hoy está sola o no tiene con quién conversar. Ya la OMS considera que en este momento hay una epidemia silenciosa de soledad, porque dicen que la soledad no impuesta equivale a fumar 15 cigarrillos por día.
Pero estamos otros, los que estamos solos por opción. Si yo elegí la soledad a los 7 años por algún motivo y es evidente y tengo 68 y nunca me sentí mal estando solo, yo solo recorrí mucha terapia”.
“Para mí las personas que estando solos sienten bienestar, yo lo afirmo, estar contento con uno mismo. Pese a nuestras tormentas interiores, que las tenemos nuestros conflictos con nosotros mismos, con otras personas, exactamente, estando solo con uno mismo. Bueno, en mi caso particular me ayudan mucho sucesivamente mis mascotas”.

