Después de aproximadamente diez años de vigencia, el Instituto de Previsión Social (IPS) gestiona que banco Atlas reduzca a la mitad uno de los componentes financieros más controvertidos del fideicomiso utilizado para canalizar recursos hacia el Fondo de Enfermedad y Maternidad. La entidad bancaria deberá devolver G. 80.000 millones de los G. 160.000 millones que permanecían como fondo de retención.
La operación fue explicada por el exconsejero del IPS, Dr. Carlos Pereira, como un resultado positivo de las gestiones realizadas con la entidad bancaria y como una oportunidad para reforzar la disponibilidad de recursos destinados a medicamentos.
Pereira explicó que el fideicomiso fue estructurado para permitir que recursos del Fondo de Jubilaciones pudieran financiar indirectamente al Fondo de Enfermedad y Maternidad, debido a que ambos fondos no podían ser utilizados de manera directa entre sí. Para ello se estableció una estructura fiduciaria respaldada por los flujos futuros correspondientes al fondo de salud.
El problema comenzó a adquirir otra dimensión cuando, años después, desde el propio IPS se revisó el estado de la cuenta. Según Pereira, cuando se solicitó conocer la situación de esos recursos habían transcurrido aproximadamente diez años, es decir, la mitad del plazo total del fideicomiso, mientras que el capital ya registraba una amortización superior al 31%.
La propia explicación de Pereira demuestra que la revisión permitió detectar que, transcurrida aproximadamente la mitad de la vida del contrato, existía margen para liberar una parte significativa de los recursos.
Pereira sostiene que el dinero permitirá fortalecer la compra de medicamentos y contribuir a garantizar la provisión de los más de 512 productos que integran el vademécum institucional. Pero también reconoce que esta medida por sí sola no resuelve el problema estructural del Fondo de Enfermedad y Maternidad.
La pregunta de fondo ya no es solamente cuánto dinero devolverá Atlas. También corresponde determinar cuánto costó al IPS mantener esos recursos dentro del fideicomiso durante estos años, qué beneficios obtuvo la entidad fiduciaria y si las condiciones pactadas originalmente protegieron realmente el interés de los aportantes.
