Una historia que conmueve hasta las lágrimas y que muestra el lado más solidario de nuestra gente se dio a conocer en el departamento de Itapúa, en el distrito de Yatytay, a 50 kilómetros de Encarnación. Dos hermanitos de escasos recursos se volvieron virales tras revelarse el tremendo sacrificio que realizan a diario para poder estudiar: las criaturas caminan cerca de 15 kilómetros todos los días para llegar a sus respectivas aulas.
La rutina diaria es una verdadera maratón, ya que el hermano mayor, de solo 12 años, lleva a pie a su hermanito de 7 años a la mañana, regresa a su casa y luego vuelve a salir a buscarlo antes de ir a su propio colegio por la tarde. “El de 12 años es un verdadero batallador, prácticamente todo el día está caminando”, dijo la profe Lida Noguera a Crónica.
Impactada por el cansancio de los mita’i, una docente de la zona, la educadora, hizo un desesperado pedido de ayuda en sus redes sociales solicitando la donación de una bicicleta para aliviar el diario trajín de los pequeños.
El clamor cruzó fronteras y tocó las fibras de una pareja de paraguayos de noble corazón residentes en los Estados Unidos, quien al leer la publicación no dudó un segundo, se puso en contacto con la docente y le giró el dinero necesario para comprar dos bicicletas nuevitas para la familia.
La profe Noguera expresó que “a mí tocó el corazón ver casi todos los días a esos niños caminando muchísimos kilómetros para ir a la escuela. Yo conozco a la familia, son de muy escasos recursos y son 5 hermanos en total, el mayor tiene 12 y los menores son mellizos de un año. El papá es ayudante de albañil y la señora ama de casa”.
Esta “bendición en dos ruedas” cambiará por completo la vida de estos luchadores de la vida, sostuvo doña Lida. “Ver su esfuerzo me conmovió muchísimo; ellos salen de madrugada y vuelven agotados pero nunca faltan a clases”, destacó la profe, celebrando que la solidaridad paraguaya no conoce de distancias.
Una sorpresa
La docente explicó que “la entrega del biciclo se realizará totalmente de sorpresa para los hermanitos y sus padres, ya hicimos las gestiones con los donadores y vimos las bicicletas, son muy lindas y esperemos con esto alivianar la carga de esos pobres niños que tienen que madrugar todos los días y caminar muchísimo para llegar a su escuela”.
Una prohibición
La profesional quien tiene su móvil propio comentó el porqué no puede alzarle a esos niños para alivianar su trajin. “Los docentes tenemos prohibido por protocolo trasladar a los alumnos en nuestros vehículos particulares. Es una orden que viene directo del Ministerio de la Niñez. Agregó que “siempre les suelo cruzar en el camino y me da un dolor gigante no poder alzarlos”.
Ataque de alegría
Por último la solidaria docente de Itapúa explicó que “les vamos a llevar la bicicleta de sorpresa, queremos ver la carita de felicidad que van a poner al saber que ya no van a caminar tanto”.

