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Una pequeña empresa que se volvió grande y ahora provee para Hambre Cero

Lo que comenzó en 2022 como un pequeño emprendimiento familiar, con ollas comunes y mucho esfuerzo, hoy se convirtió en una empresa capaz de mover to…

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Empezaron de manera artesanal y ahora producen toneladas de harina de maíz.

Lo que comenzó en 2022 como un pequeño emprendimiento familiar, con ollas comunes y mucho esfuerzo, hoy se convirtió en una empresa capaz de mover toneladas de alimentos por día y que ya abastece a empresas que trabajan con el programa Hambre Cero. La historia es de “Los Mimados. Sabores del recuerdo”, una mipyme de Ñemby encabezada por la emprendedora Liz Arzamendia.

“Al comienzo, todo se hacía de manera artesanal. Empezamos repartiendo 60 kilos de harina de maíz por día, nuestra meta era de 100 kilos, pero en ese entonces parecía imposible”, contó Liz a Crónica.

Aunque podían procesar unos 500 kilos diarios, apenas lograban vender a pequeñas despensas, con el tiempo la clientela fue creciendo y la demanda aumentaba, pero las herramientas ya no daban abasto. Ahí llegó el empujoncito que necesitaban. Con un crédito Jepytaso del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), pudieron invertir en infraestructura, ollas industriales y una máquina para moler maíz a gran escala, además ya fue contratada más manos de obra y hoy día dan trabajo a 6 personas.

Pero la cosa no quedó ahí. Después llegó el apoyo del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Unión Industrial Paraguaya (UIP), mediante el Proyecto de Competitividad de las Mipymes (PCM).

Hoy producen y comercializan harina de maíz fresca y seca, choclo, mandioca pelada y envasada, además de queso Paraguay casero. “La compra de la materia prima la hacemos directamente de pequeños productores, y además damos trabajo de manera indirecta a varias familias”, contó.

“Cuando iniciamos el emprendimiento familiar no nos imaginamos que creceríamos tanto y que incluso daríamos trabajo a otras familias, ahora también nuestros productos se pueden encontrar en las góndolas de grandes cadenas de supermercados y la producción es de entre 3 mil a 4 mil kilos por día”, contó emocionada

Ahora, parte de esa producción llega a empresas que proveen al programa Hambre Cero, y sus alimentos son utilizados para preparar platos tradicionales como polenta y vori vori, que alimentan a miles de estudiantes.

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