Mientras muchos buscan la vida fácil en el extranjero, hay paraguayos con “sangre en el ojo” y un coraje a prueba de balas que dejan bien en alto el nombre de nuestra patria en el escenario más sangriento del planeta. Es el caso de Cristhian Carvallo, un joven nacido en la calurosa ciudad de Concepción, quien hoy día viste el uniforme del ejército ucraniano y ostenta un rango de gran responsabilidad: es el Comandante del “Grupo Extranjero de Respuesta Rápida”, un pelotón de 70 combatientes, integrado por varios compatriotas y soldados europeos que le hacen frente a la invasión rusa.
Su historia en la milicia no es ninguna casualidad. Tras prestar su servicio militar voluntario en la Infantería de Marina de la Armada Paraguaya entre los años 2011 y 2012, Cristian continuó su carrera profesional en la Marina Mercante. Sin embargo, el estallido del conflicto en Europa del Este en 2022 encendió la chispa de su vocación de guerrero. Siguió atentamente las alternativas del combate durante dos años hasta que en 2024, viendo que las fuerzas ucranianas reclutaban voluntarios internacionales, armó su bolso con la firme convicción de enrolarse directamente en las filas de primera línea.
“Yo sabía perfectamente a qué venía. A mí nadie me engañó ofreciéndome venir a trabajar como cocinero, turista o ayudante de albañil. En los anuncios se pedían soldados de asalto, artilleros, dronista o asistentes de tanquistas. Vine mentalizado para la guerra, sabiendo que podía morir o quedar gravemente herido”, comentó sin rodeos el valiente arriero en una charla exclusiva con diario Crónica.7

Las cualidades que lo llevaron a subir de rango
Ascender en el estricto escalafón militar europeo no fue un paseo de salud para el compatriota. Tras meterse de lleno en las misiones de asalto más calientes, Cristian sufrió heridas de consideración producidas por impactos de proyectiles de arma de fuego.
Tras recuperarse en el hospital con una fuerza de voluntad envidiable, volvió al frente, ganándose el respeto ciego de sus superiores y la admiración de sus camaradas. “El rango y las medallas se ganan con sangre. Mis superiores vieron en mí la valentía y determinación e ir al frente siempre, por eso me dieron esta responsabilidad”, remarcó quien hoy luce con orgullo sus 2 medallas, de “Veterano de guerra” y de “Herido en Combate”.

Estar en su escuadrón no es para cualquiera
Actualmente, el jefe militar norteño se encarga de la formación, inspección médica y preparación psicológica de los nuevos voluntarios, advirtiendo que para estar bajo su mando se necesita garra y una mente recontra fuerte. “El cansancio físico se cura descansando, pero la mente débil no tiene cura”.
Agregó que “para tener rango acá hay que demostrar valentía en la misión y derramar sangre. Por suerte, hoy estamos avanzando firme, cortando los suministros del enemigo y recuperando el territorio perdido terreno por terreno”, sentenció desde las trincheras, entre sorbos de un infaltable té verde que le recuerda a los mates de su querida tierra concepcionera.

Mientras más riesgo, más pago
El jefe guaraní sostuvo no hay engaños y falsas promesas. “A nadie se le paga por venir a pasear. Esto es una guerra de verdad. Si venís mentalizado para pelear como soldado de asalto o dronista, se te paga bien, pero acá venís a arriesgar la vida. La posibilidad de morir siempre está latente”.
“Tengo a mi cargo a 70 hombres entre paraguayos y europeos. La compañía fue creada inicialmente para paraguayos y hoy sigue creciendo a paso firme. Para ingresar a mi escuadrón los aspirantes pasan por rigurosos test físicos y psicológicos. No aceptamos gente con tendencias suicidas o mentes débiles”.
Ganas de vencer
En cuanto a cómo sigue la guerra ucraniana - rusa explicó que “estamos recuperando mucho territorio tomado de manera injusta. El enemigo no quiere ceder porque perdió mucha gente en estos 4 años, pero nosotros no vamos a parar”.

