Un dramático e imprevisto accidente laboral se registró en la zona de Puerto Caacupemí, en Mariano Roque Alonso, cuando una gigantesca pantalla LED se vino abajo estrepitosamente en la parte trasera de un escenario. El desplome de la pesada estructura agarró de sorpresa a cinco trabajadores de una empresa contratada para el montaje de eventos y equipos de sonido, dejándolos a todos contusos.
Bomberos Voluntarios acudieron soplando al sitio para realizar los primeros auxilios y el protocolo de clasificación de heridos. El capitán Óscar Acuña confirmó que, por fortuna, el hecho no pasó a mayores y las víctimas sufrieron principalmente golpes y traumatismos leves, aunque dos de ellos ligaron feos esguinces de tobillo tras ser alcanzados de lleno por el hierro.
Para un chequeo más profundo, dos de los afectados fueron derivados raudamente al Hospital del IPS, mientras que los tres restantes terminaron en el Hospital del Trauma. Las autoridades reportaron que todos se encuentran fuera de peligro.

