El futbolista Raúl García, quien se encontraba disputando un partido del torneo Senior de la Asociación del Fútbol Argentino, en un momento de nerviosismo terminó agrediendo con un golpe fortísimo al juez de línea, Pablo Valles, en un encuentro entre Racing y San Miguel, provocándole al asistente una fractura de tabique nasal.
Luego del hecho, el agresor terminó recibiendo la más dura de las sanciones, siendo inhabilitado de por vida para jugar en la categoría, mientras que el club San Miguel resultó directamente desafectado de la competencia oficial por el resto de la temporada.
La víctima formalizó la denuncia penal por lesiones leves en una causa que ya está a cargo de la justicia argentina.

