A través de una historia en su cuenta de Instagram, el jugador de Cerro Porteño, Juan Manuel Iturbe, recordó aquel histórico partido por la Copa Libertadores 2011, en el que el Ciclón venció al Colo Colo de Chile en el Monumental de Santiago por 2-3, dando vuelta un marcador adverso de 2-0 y que le dio el acceso a la segunda fase del torneo continental.
Iturbe desde luego destacó el recuerdo de la gran figura de aquel partido para el azulgrana, Jonathan Fabbro, quien fue el principal artífice de la victoria marcando dos goles, siendo el segundo el más rememorado de todos hasta hoy por los cerristas que vivieron ese momento que ocurrió hace ya más de 15 años.

Cerro Porteño había llegado a aquel juego de la fase de grupos con Colo Colo con la soga al cuello, ya que estaba obligado a ganar de visitante ante un equipo que también necesitaba la victoria para seguir en la Copa. Para colmo, el Ciclón venía de dos resultados adversos jugando de local en la Olla, siendo estos un empate ante el Deportivo Táchira de Venezuela, y una derrota ante el Santos brasileño de un muy joven Neymar.
El cotejo no podría haber comenzado peor, ya que el equipo chileno, en ese entonces dirigido por el histórico DT argentino “Tolo” Gallego, se puso rápidamente en ventaja y encima por dos goles. Acercándose el final del primer tiempo, parecía que la eliminación azulgrana era inminente, pero el primer tanto de Fabbro para el descuento en los últimos minutos de la primera mitad le inyectó vida al Ciclón de cara a la segunda parte.
Nada más comenzada esta, un muy joven Iván Piris logró empatar las acciones, dejando a Cerro con prácticamente más de 40 minutos a su disposición para concretar la remontada. Es así que a los 86’ del segundo tiempo, un Juan Manuel Iturbe de 17 años, en ese entonces visto como la gran nueva promesa de la Selección Argentina, recibió una falta violenta cerca del área de Colo Colo, en perfecta posición para un derechazo de Fabbro.
“Shonny”, un más que conocido pateador de tiros libres, sacó un zapatazo que fue directamente al ángulo y desató la locura de toda la muchachada azulgrana viendo el partido en Paraguay, así como del puñado de hinchas que llegaron hasta Santiago para acompañar al equipo.
Aquella victoria fue más que clave para lo que sería el resto del semestre para Cerro, ya que la enorme motivación que le dio al equipo, en ese entonces dirigido por Leonardo Astada, hizo que el Ciclón llegase de nueva cuenta a una semifinal de Copa Libertadores, hasta ahora la última que ha disputado, en donde volvió a chocar con el eventual campeón, el Santos de Neymar, del cual ya no pudo pasar.

