Para la gran mayoría, las matemáticas son un verdadero dolor de cabeza en la época de la escuela. Sin embargo, para un brillante compatriota, los números se convirtieron en la llave para conquistar el mundo. “Desde el colegio me gustaban las matemáticas y la física, además mi papá es ingeniero”, contó Mauricio Poletti a Crónica.
El bocho de los números explicó que lamentablemente la materia tiene un estigma feo por la forma fría en que se enseña a los alumnos. “Es como si te enseñaran literatura aprendiendo todo el diccionario y recién en la facultad leés una novela”, comparó el capo. Según el estudioso, recién en la universidad se descubre la parte creativa, hermosa y la magia de resolver problemas complejos.
Su aventura comenzó en la Facultad de Ingeniería de la UNA, donde descubrió que su pasión real era la investigación pura. Gracias a cursos internacionales con profesores extranjeros, se dio cuenta de que había un universo entero por explorar.
Luego voló al afamado instituto IMPA en Brasil para realizar su maestría y doctorado con científicos de primerísimo nivel. “Ahí cambió totalmente mi perspectiva sobre lo que significa dedicarse a hacer ciencia y matemática”, destacó emocionado.
Su especialidad son los sistemas dinámicos y la “dinámica caótica”, que estudia eventos complejos y difíciles de predecir. El compatriota analiza el caos a través de la probabilidad y la entropía para medir qué tan complejo es un sistema. Sobre si aplicará todo este conocimiento en Paraguay, el investigador dejó en claro que la ciencia básica no tiene fronteras.

Su objetivo a largo plazo
“El objetivo es hacer avanzar el conocimiento mundial, pero también formar a las futuras generaciones locales”, aseguró. Su sueño es devolver lo aprendido y motivar a más jóvenes paraguayos para que se animen a seguir carreras científicas.
“En la vida adulta los cálculos importan, pero lo más valioso de la matemática es aprender a razonar”, remarcó el sabio.
La educación en el país
Al ser consultado sobre la educación en el país, señaló que aún falta camino por recorrer en comparación con la región. “En Paraguay hay muchísimo talento; lo que muchas veces falta no es capacidad, sino generar oportunidades”, afirmó.
Reconocimiento internacional
Su enorme esfuerzo en tierras brasileras tuvo su premio máximo al ser galardonado con el prestigioso Premio SBM. La Sociedad Brasileña de Matemática premió su destacada investigación publicada en una afamada revista científica de Europa. El trabajo fue elaborado junto a su colega Yuri Lima y estudió la entropía máxima en sistemas dinámicos ultra complejos.
“Fue un reconocimiento muy especial tras varios años de esfuerzo en un área que me apasiona profundamente”, celebró. El científico paraguayo demuestra que con dedicación y disciplina se puede dejar bien en alto la bandera tricolor.
Su historia sirve de inspiración para miles de estudiantes que sueñan con triunfar en el difícil mundo de las ciencias. El joven promete seguir dejando huellas en la comunidad científica internacional sin olvidar jamás de dónde salió.

