Un episodio insólito y recontra violento sacudió los pasillos del ámbito sanitario tras un cara a cara de aquellos. El viceministro de Salud, Saúl Recalde, perdió los estribos, encaró y acorraló contra la pared al doctor Freddy Cantero.
Por si fuera poco, la alta autoridad del Ministerio llegó a sujetar del cuello a su colega tras un enojo de aquellos. La furia del viceministro saltó por unos mensajes que Cantero tiró en sus redes sociales.
“¿Qué pio te pasa, amigo? No escribas esas cosas fuera de lugar”, le increpó amargamente Recalde mientras lo tenía acorralado. El capeto se sintió aludido por unos textos donde se hablaba de “narcopolíticos” y negligencia médica en el sistema.
“¿Me decís narcotraficante porque vengo de Amambay? Uno tiene familia, eso no se hace”, le recriminó el viceministro. En medio de la apretada física, Recalde le tiró una amenaza directa: “Si escribís cosas de mí, a vos no te va a ir bien, partner”.
Tras el bochornoso encontronazo, el agredido rompió el silencio y aclaró que en ningún momento dio nombres o apellidos. “Yo no puse nombres en mi posteo, él solito se puso el saco y reaccionó así”, se defendió el doctor Cantero.
El afectado lamentó el comportamiento de la autoridad: “Llegar a la reacción física y agarrarme del cuello va más allá de lo tolerable”. El médico aseguró que no sabe por qué el viceministro se sintió tan tocado por una opinión general sobre la salud pública.
Control constante
Recordó además que todos los funcionarios públicos deben estar abiertos al control y a la investigación de la gente. “Yo puedo irme tranquilo al súper sin que mis pacientes me señalen con el dedo”, remató el profesional agredido.
Las imágenes del apriete fueron captadas por las cámaras y generaron un feroz repudio en todo el gremio de médicos. Hasta el momento, las autoridades del Ministerio de Salud se hacen de las gafas y no emitieron ningún comunicado oficial.
¿Habrá sanción?
Tampoco informaron si habrá algún tipo de sanción disciplinaria para el viceministro por su violenta reacción. Colegas de la víctima exigen una postura firme de la institución ante semejante abuso de poder en plenas oficinas.
La ciudadanía quedó indignada al ver a las altas autoridades arreglando sus diferencias a los pechazos en la función pública. El bochornoso caso sigue dando que hablar en todas las redes y la gente pide a gritos que el agresor pida disculpas.

