Desde hace ya varias semanas, y luego de conocerse los nombres de los jugadores que fueron nominados al Balón de Oro 2026, varios de los candidatos, sobre todo los nombres más importantes, han comenzado a entrar en una guerra de egos intentando demostrar que cada uno de ellos es el que se merece hacerse con el trofeo.
El primero de todos, como era de esperarse, fue Kylian Mbappé, diciendo sin ningún tipo de miedo que “no hubo ningún jugador mejor que yo. Sé que dirán que no gané un título importante de club, pero es un premio individual. Romper el récord histórico de goles en los Mundiales y marcar la cantidad de goles que hice demuestra que hice cosas distintas al resto”.
Otro nominado que también habló en su propio favor fue el jugador del Paris Saint Germain, que señaló: “¿Si considero que alguien tuvo una temporada superior a la mía? Depende. En cuanto a títulos, no. Por títulos, nadie ha hecho mejor temporada que yo. Individualmente, el único título que me falta es el Balón de Oro para ser reconocido por todos”.
Uno de los más moderados fue Dembelé, aunque no dejó de tirar una aparente chicana a su compañero de selección Mbappé, diciendo: “trabajé duro y fui recompensado. Fui al fondo de la clase trabajando duro. Toda mi carrera no he dicho una palabra. El año pasado fui recompensado por una temporada fantástica. Y este año... ya veremos, sin presión, tranquilo”.
Por supuesto que si alguien no podía faltar en esta guerra era Lamine Yamal, quien también salió a argumentar en su favor respecto a si debería ganar el Balón de Oro diciendo: “creo que he hecho méritos suficientes para ganarlo. Ganar trofeos colectivos e impactar en los partidos más importantes del año es lo que debe marcar la diferencia”.
A diferencia de otros años, el clima previo a la gala se volvió bastante tenso debido a la falta de modestia de algunos nominados. Muchos señalan que la diplomacia quedó definitivamente sepultada por la vanidad de los futbolistas, quienes decidieron jugar su propio partido mediático antes del veredicto definitivo.

