¡Se armó el despelote en Fernando de la Mora por culpa de la tala indiscriminada! Una doña de 66 años quedó en la mira de la Justicia tras mandar al mazo dos palmeras imperiales de 20 metros.
Los vecinos indignados pegaron el grito al cielo y llamaron corriendo a la Comisaría 2.ª tras ver caer los enormes troncos en la zona de Algodonal casi Roberto L. Pettit.
El drama no es solo la madera caída: en las copas vivía una hermosa familia de guacamayos que se quedó sin hogar de la noche a la mañana.
La doña intentó zafar mostrando un permiso de la Muni, pero la autorización era solo para un “tijerazo” de seguridad y no para masacrar los árboles de raíz.
La fiscala Liza Martínez ya agarró el caso para imputar a la responsable por semejante ecocidio que dejó en la calle a las coloridas aves de la barriada.

