En la vida en pareja, muchas veces las dudas son como esas grietas en el revoque de la pieza que de a poco hace que se caiga la pared. Y ahí nomás empiezan a aparecer las discusiones que son la humedad que termina por derrumbarlo todo. Pero, ¿cómo pillar si hay probabilidades de infidelidad? Un profesional de la psicología da algunos tips a tener en cuenta.
El psicólogo Christian Bogado comentó que hay ciertas conductas que se toman como propicias a engaños, aunque aclaró que no en el cien por ciento de los casos quiere decir que sí o sí luego se sea “cornicheli”.
Una de las primeras señales apunta al cambio de comportamiento. He’i que si tu pareja comienza a comportarse de una manera muy diferente a la habitual, puede ser una señal para prestar atención.
Por ejemplo, empieza a ocultar chats en el celular, cambia sus horarios repentinamente, suma actividades o te excluye de sus planes. Es un cambio aislado que no implica infidelidad, pero varios ajustes inexplicables justifican conversar al respecto.
Las excusas y contradicciones siguen en la lista. Dijo que pueden aparecer cuando las explicaciones de la pareja no coinciden o cambian constantemente.
Ante preguntas simples sobre dónde estuvo o qué hizo, puede mostrarse incómodo, tardar en responder o dar versiones poco claras. Sin embargo, la información advierte que estos comportamientos no son una prueba de infidelidad por sí solos, por lo que es importante observar el contexto y no sacar conclusiones apresuradas.
Finalmente, la cama no está excluida. Es que los cambios en su vida sexual es algo a tener en cuenta. Una modificación marcada en la forma en que la pareja vive la intimidad también puede llamar la atención. Puede tratarse de una disminución del interés sexual, menos muestras de afecto o, por el contrario, un aumento repentino y poco habitual de la cercanía. Lo importante es observar si este cambio aparece junto con otras señales y no interpretarlo automáticamente como una infidelidad.
Aspecto no menor es que con un manejo apropiado de las emociones se aprende a procesar el dolor de una traición, en caso que realmente la haya, por lo que la terapia juega un papel clave remarcó el especialista.

