Un yanqui de pura cepa demostró su amor incondicional por la cultura de nuestra tierra guaraní. Se trata de Jacob Seastrand, un yanqui que vive en Utah y cayó rendido ante las costumbres de nuestro país.
Su historia arrancó en 2020 cuando conoció por Instagram a una hermosa paraguaya llamada Jazmín Sosa. “Le pedí su WhatsApp y le dije que quería ir a visitarla a Paraguay”, contó el emocionado extranjero a Crónica.
El arriero no esperó mucho, sacó pasaje y vino a nuestro país para conocer en persona a su enamorada. El flechazo fue tan fuerte que terminaron casándose en una conocida churrasquería en Asunción en el 2022.
“No hay nada igual a la mujer paraguaya, por eso me casé y viví dos años en el país”, recordó. Su esposa fue la encargada de presentarle la tradición máxima: nuestra deliciosa bebida nacional.
“Ella me hizo probar el tereré y para mí es toda una experiencia. Realmente me empezó a gustar demasiado. No solo por el sabor si no por todo lo que representa en Paraguay”, confesó el gringo. El amor por el hielo y la yerba fue tanto que el muchacho empezó a tomarlo por cuenta propia.
“Buscaba todos los días dónde estaba mi yerba y si no había, me iba directo al súper”, bromeó. Hoy en día es un férreo defensor de nuestra infusión y la ubica siempre en el lugar correcto.

En EE.UU. es más caro hína
“El tereré y el mate son de Paraguay, no de Argentina, eso es lo que siempre digo”, aseguró con firmeza. En Estados Unidos le resulta un poco difícil y caro conseguir la famosa hierba para sus rondas.
“Me cuesta como 5 dólares el paquete, unos 30.000 guaraníes, pero para mí vale la pena”, afirmó. Aunque no consigue los yuyos remedios en su zona, no pierde la fe de que alguien los exporte.
Para él, sentarse en el patio a tomar tereré en familia es una tradición hermosa y única. “Es toda una experiencia compartir la guampa, hablar de todo y el compartir”, detalló.
Además del tereré, el muchacho es un apasionado hincha de la gastronomía de nuestro país. “El otro día encontramos a una señora que hace beju y estuvimos comiendo toda la semana”, contó riendo.

Comidas típicas y el Guaraní
También se declaró fanático número uno de las empanadas con pan y de la comida típica paraguaya, mbeju. “Solemos comer cada tanto con mi señora, me quedé encantado con el sabor”. El gringo contó además que arrancó a estudiar nuestro idioma guaraní con un profesor particular.
“Sé un poquito, el jopara y principalmente malas palabras, pero ahora quiero aprender en serio, conseguí un maestro para que me pueda enseñar de verdad”, admitió. Por su parte explicó que el “español lo aprendí haciendo un curso acá. También estuve por México por unos años y ahí lo perfeccioné”.
En la dulce espera
Por último contó que “estamos esperando con mucha ilusión la llegada de nuestro primer hijo, que está programado para que llegue en el mes de febrero. Estamos muy emocionados”.
El extranjero y su esposa trabajan en una firma de abogados allá en el norte de América.
Pese a estar instalados en Utah, la parejita planea volver muy pronto a radicarse en nuestro país. “Amamos vivir en Paraguay, es lo mejor y pensamos volver para instalarnos en un tiempo cercano”, prometió.

