Una comitiva fiscal y policial desenterró una pequeña cajita blanca con el cuerpo de un bebé recién nacido enterrado en el patio de una vivienda. El macabro hallazgo se produjo en la Compañía Capitán Samudio, del distrito de Mbocajaty del Yhaguy, tras una orden dictada por la jueza penal Marcela Alejandra Mallorquín.
Al llegar a la propiedad, los uniformados fueron recibidos por Araceli Liz A. G., de 23 años, quien confesó el terrible hecho. Sin dudarlo, la joven indicó a los investigadores el lugar preciso donde días atrás habían sepultado la criatura bajo tierra.
Peritos de Criminalística usaron palas y, a medio metro de profundidad, hallaron un pequeño féretro de color blanco de 55 centímetros. La médica forense Evangelista Perdomo confirmó que adentro se encontraba el cuerpecito sin vida de un varón en etapa fetal.
El fiscal Martín Escalada ordenó la incautación de todas las evidencias y el levantamiento del diminuto ataúd de la escena. El lugar quedó bajo estricta custodia policial a la espera de un transporte especial que llevará los restos a la capital del país.
Según datos, el hombre habría golpeado brutalmente a su pareja que estaba embarazada y eso hizo que perdiera a su bebé. Lo habrían enterrado en el patio de su casa y la mujer tuvo que huir del lugar y fue al hospital y desde ahí hicieron la denuncia correspondiente.
Expertos en la morgue judicial le practicarán la autopsia correspondiente para saber si la criatura nació viva o si se trató de un aborto. La Fiscalía ya tomó cartas en el asunto para investigar a fondo las responsabilidades del macabro suceso que conmociona a toda la zona.

