Agentes policiales le recuperaron su camioneta Toyota Hilux a un comerciante rapai en María Auxiliadora tras un dramático cruce de plomo. El botín había sido arrebatado al amanecer a Jairo B. (47), a quien dos encapuchados apretaron en su casa para vaciarle la caja fuerte a punta de pistola.
El aviso veloz a la comisaría 16ª salvó la plata: las patrulleras llegaron cuando los maleantes todavía estaban adentro y la huida arrancó a los tiros. Los balazos de la policía hicieron colador la chapa del vehículo, pero los bandidos no frenaron hasta quedar acorralados en un yaguaronal de la zona.
A pie y corriendo en el monte, la banda se dispersó, pero los uniformados le cayeron encima a uno de los sospechosos: Walter V. A., de 21 años. El muchachón cayó directo al calabozo por orden del fiscal Walter Castro, mientras un batallón sigue peinando la selva buscando al otro cómplice prófugo.
Por si fuera poco la jornada, la Policía de Itapúa metió otro golazo al hallar otra camioneta robada en Coronel Bogado a más de 130 kilómetros de distancia. El afectado Ángel C. dejó su nave estacionada de noche y al despertar encontró solo el espacio vacío frente a su casa en el barrio Santa Rosa.
Las cámaras de seguridad pillaron el recorrido del vehículo y la inteligencia policial siguió las huellas hasta el vecino departamento de Caazapá. El rodado apareció bien escondido en un barrial de la compañía Argaña Cue, dejando con los crespos hechos a los piratas del asfalto.

