¡Guerra campal por el sillón de la dirección en Capiatá! Los padres de alumnos de la escuela Baldomero Riquelme, del barrio 25 de Mayo están en pie de guerra porque la escuela lleva cuatro meses prácticamente acéfala y al borde del colapso institucional.
“Hace 4 meses que estamos sin director; el director se fue, llevó su rubro y se fue a supervisión”, denunció desesperada la doña Leticia Bernal a Crónica, vocera de la indignada comunidad educativa que ya no aguanta el manoseo.
La gente pide a gritos que la vicedirectora Karina Guillen quede al frente, pero la Supervisión le pone palos en la rueda: “Le hacen demasiado trabas... le llegan denuncias anónimas y nos dicen que no tiene perfil, ¡siendo que es licenciada y magíster!”.
Los papás aseguran que hay un encono personal contra la docente: “Le ponen trabas y se ensañan mucho con ella; cada semana llega una denuncia anónima, ella presenta las pruebas y vuelve otra denuncia”.
Para colmo de males, la falta de firma oficial congeló mejoras clave para los mitã’i: “No podemos ingresar al proyecto Tape Porã porque el jardín no cuenta con baño propio y no hay quién firme porque no tenemos resolución”.
A solo dos meses de bajar el telón del año lectivo, la situación es crítica para el alumnado: “Estamos a 2 meses de que termine el año escolar y ni siquiera tenemos RUE por culpa de todo este papelerío varado”.
Cansados de dar vueltas en vano por las oficinas del MEC, las familias tomaron una decisión drástica: “Mañana vamos a tomar la escuela los padres; no vamos a festejar el Día de la Juventud y vamos a cerrar el portón”.
Los tutores rechazan de plano que traigan a un paracaidista a administrar la institución: “Quieren meter gente extraña y nosotros no queremos a un desconocido; sabemos que la vicedirectora es la indicada por sus 14 años de trayectoria”.
Con pancartas en mano y el apoyo del 80% de los padres de alumnos, la marea de padres promete atrincherarse en la entrada hasta que el Ministerio les firme la bendita resolución de la maestra querida.

