El Presidente del poderoso París Saint Germain de Francia, Nasser Al-Khelaïfi, de origen árabe, ha comenzado a ser investigado por la justicia del país europeo debido a una aparente colisión de intereses respecto a las retransmisiones del torneo francés y de sus respectivos partidos.
Resulta que el empresario es también dueño del canal de televisión, Bein Sports, a través del cual logró un acuerdo con la cadena británica DAZN para una difusión compartida de la Liga gala. No obstante, mientras el canal inglés pagó una cantidad determinada por ocho partidos, la cadena de Al-Khelaïfi terminó pagando 100 millones de euros por uno más.
El entorno del empresario árabe aseguró que este hizo esa oferta a instancias de varios presidentes de clubes, que temían no obtener un acuerdo sustancioso. DAZN terminó finalmente retirándose del contrato al no obtener los beneficios esperados por el mismo, lo que llevó a la Liga francesa a lanzar su propio canal de televisión para difusión del campeonato.
Anticor consideró que la intervención de Al-Kaleaïfi perseguía “influenciar la decisión del Consejo de Administración de la Liga en favor de la sociedad que preside”, refiriéndose a la mencionada cadena Bein Sports.

