Un conocido asaltante que gozaba de arresto domiciliario engañó a todos en Dr. Juan León Mallorquín. El “escapista” fue identificado como Basilio P. O. (44), quien debía estar encerrado por un caso de robo agravado hasta la médula.
El tipo se zafó del dispositivo electrónico alrededor de las 20:30 horas y apretó los talones sin dejar ningún rastro a su paso. La policía saltó de la silla tras recibir la alerta del centro de control que detectó la violenta manipulación de la tobillera.
Los uniformados fueron corriendo hasta la vivienda y los atendió el hermano, quien juró que al volver del laburo el sujeto ya no estaba. Los agentes buscaron la señal de la tobillera y los rastreos del GPS los llevaron directo hasta un matorral oscuro cerca del lugar.
El letradito tiró el dispositivo a unos 160 metros de la casa para ganar tiempo y despistar por completo a la patrullera. Los agentes de la comisaría local montaron un intenso rastrillaje por los alrededores, pero hasta el momento el sujeto no aparece por ningún lado.
Vecinos de la zona quedaron con el Jesús en la boca al saber que el peligroso malviviente anda suelto otra vez haciendo de las suyas. La Fiscalía ya ordenó la captura internacional del “angelito” que transformó su arresto en casa en unas vacaciones por el monte.

