Un arriero de 35 años fue detenido en un motel de San Lorenzo. El sujeto le escribió a una ex para recordar viejos tiempos y la doña lo citó de madrugada en una pieza del reservado.
Al entrar al cuarto se encontró con otra yiyi, quien le soltó que la amiga estaba en la ducha y que entre los tres pasarían un momento de aquellos. El muchacho rechazó en seco la picante propuesta asegurando que eso era un “pecado” y no estaba dispuesto a caer en la tentación.
Indignado por la emboscada, el arriero encaró a su amiga en el baño y la discusión subió tanto de tono que terminaron a puros empujones. La doña no dudó en llamar volando al 911 denunciando agresión física para que la patrullera cayera directo al reservado.
El subcomisario Daniel Herebia dijo que el caso fue insólito y confirmó que el hombre dio negativo a la prueba de alcotest. El “santo” arriero terminó entre rejas en la Comisaría 1.ª, pero horas después prestó declaración ante la Fiscalía de San Lorenzo.
Tras soltar su versión de los hechos ante el agente fiscal, el hombre recuperó la libertad para volver a su casa a descansar tranquilo. Toda la perrada quedó impresionada por la firmeza del muchacho que prefirió ir a parar al calabozo antes que ceder ante el “pecado”.

