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Gracias a su huertita, kuña mbarete crió a sus 10 hijos

Con 60 años aún sigue trabajando bajo el sol y produciendo en su huerta familiar.

| Por Bernardo Martínez
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| Por Bernardo Martínez
Ediltrudis Cardozo, kuña guapa agricultora de San Pedro del Ycuamandyjú.

¡Guapa y sacrificada como ella sola! A sus 60 años, doña Ediltrudis Cardozo es el puro ejemplo de la mujer paraguaya que no le teme al trabajo. Mamá de 10 hijos, esta kuña guapa de la vida lleva dos décadas sudando la camiseta en la huerta familiar para llevar el pan de cada día a su hogar.

“Yo vivo en la campaña y trabajamos en la huerta familiar. Ese es el sustento de mi familia”, le contó con orgullo a Crónica. Originaria de la compañía Tape Ka’aguy, ubicada a 5 kilómetros del centro de San Pedro del Ycuamandyju, se levanta de madrugada para arrancar la jornada.

Cada mañana, a las 6:20 en punto, sube a su moto junto a su hijo menor para hacer el trayecto hasta el puesto de venta. “En moto vengo, salimos de casa a las 6:20, le dejo a mi hijo en el colegio y yo me quedo a vender”, relató sobre su rutina diaria.

Su punto de encuentro con los clientes es la feria del corredor de Extensión Agraria, donde desde hace 5 años ofrece lo mejor de su cosecha. Ante la consulta de qué es lo que cultiva explicó que “tenemos 4.300 plantines, tenemos, zanahoria, remolacha, lechuga, cebolla y la infaltable frutilla”.

Además de las hortalizas, produce verdura de verdeo fresca como “espinaca, perejil, orégano, apio, acelga y zapallito de primera calidad”.

Todo el esfuerzo del cultivo lo realiza codo a codo con su marido, quien se encarga de la parte más pesada del trabajo en la tierra. “Mi marido es el que más trabaja en la huerta. Es un trabajo sacrificado, hay que preparar los tablones y traer el abono, además que regamos todo con manguera, no contamos con regadío automático”, explicó.

Gracias a la tierra y al sudor de su frente, la doña logró criar a sus 10 descendientes: tres guapas mujeres y siete varones guapos. “Tengo 10 hijos, tres mujeres y siete varones. La mayor tiene 38 años y es licenciada en Obstetricia”, destacó sobre su numerosa familia.

Produce de todo en su pequeña huerta.
Produce de todo en su pequeña huerta.

Falta de trabajo en la zona

Lamentablemente, la crisis de empleo golpea duro y su hija profesional tuvo que migrar a Asunción para trabajar en una farmacia. “Buscamos por todos lados pero nunca consiguió trabajo de su profesión, ni en lo público ni en lo privado. No hay trabajo para los jóvenes”, lamentó.

Le va muy bien en las ventas

Hoy en día solo dos de sus hijos siguen viviendo bajo su techo: el menor que va al colegio y una joven que asiste a la universidad. Pese a las dificultades para comercializar, doña Ediltrudis le saca el jugo a las ferias comunitarias y vende directo a la perrada. “Se vende bien y le agradezco muchísimo al Ministerio y a los técnicos acá en el corredor, son muy guapos y me ayudan mucho”, expresó.

Aunque el calor aprieta fuerte en esta época del año, la doña le pone el pecho a la situación para cuidar que sus verduras no se quemen. “El sol está muy fuerte y ahora lo que más necesito es media sombra para proteger la lechuga y las hortalizas del calor”, pidió la feriante.

Ser vendedora es lo suyo

Para doña Ediltrudis, vender lo que produce con sus propias manos es su mayor pasión y la profesión que abraza con el alma. “Esta es mi profesión: vendedora”, afirmó con la frente en alto y una sonrisa que contagia a todos los que van a comprar a su puesto.

A las demás mujeres que quieren emprender en el campo les dejó un mensaje de aliento para que no bajen los brazos ante los percances. “Que procuren, es muy lindo trabajar en la huerta aunque sea costoso y lleve su tiempo”, fue el sabio consejo que dejó la trabajadora.

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