Cada 1 de octubre, las ollas de jopara solían convertirse en protagonistas de los hogares paraguayos. El aroma del poroto, el locro, verduras variadas y el queso Paraguay anunciaba que llegaba Karai Octubre, ese personaje de nuestra cultura que, según la creencia popular, recorría las casas para vichear si había comida suficiente y castigar con miseria a quienes no habían trabajado durante el año para juntar los alimentos en tiempos de vaca flaca.
Pero los tiempos cambiaron. Y con ellos también algunas costumbres que durante antaños pasaron de generación en generación.
En los mercados todavía se mantiene viva la tradición, aunque quienes llevan años entre ollas y cucharones reconocen que ya no es como antes.

Doña María de Jesús Fernández de 79 años, cocinera del Mercado 4, sabe muy bien de eso. Hace unos 20 años trabaja en el mercado, aunque lleva mucho más tiempo dedicada a la cocina. Cada octubre prepara el tradicional jopara, pero cuenta con cierta tristeza que las ventas fueron disminuyendo con el paso de los años.
“Antes preparaba el jopará de 10 kilos de poroto y 5 de locro, tres ollas de 20 litros llenas y faltaba todo, desde hace unos años atrás preparo solo una olla y aún así sobra”, contó a Crónica.
“El jopara tradicional es con verdura y queso. Le pongo leche también”, explica doña María, defendiendo una receta que mantiene intacta pese a los cambios de los tiempos. Su olla lleva poroto, locro, zapallo, kuratũ, perejil, cebollita, tomate y zanahoria.

Pero también reconoce que la receta fue cambiando. Algunos le agregan carne, hueso, chorizo o patita de cerdo, de acuerdo con el gusto y el bolsillo de cada familia.
Lo que más le preocupa, sin embargo, no es el cambio de ingredientes, sino el cambio de costumbres.
“Los jóvenes ya no comen más nada de esas cosas. Ya no quieren comer, pura chatarra les gusta empanadas y hamburguesas nomás prefieren, por eso se está perdiendo esta tradición, además ellos no creen en la leyenda del karai octubre”, lamenta.
Karai Octubre parece encontrar un nuevo desafío: no precisamente la falta de comida, sino la falta de interés por conservar las costumbres de nuestros abuelos.
SE RESISTE A DEJAR MORIR LA TRADICIÓN
Doña María todavía se resiste a perder la tradición, por eso “voy a preparar el jopara un poquito por lo menos, de 3 kilos de poroto y 2 kilos de locro. Cada plato cuesta 15.000 guaraníes e incluye una tortillita, porque así le gusta a la gente”, contó.
En cuanto al costo, la abuela dijo que preparar un suculento jopara para unas 5 personas, podría costar entre 30 a 40 mil guaraníes dependiendo de la cantidad de verduras y la cantidad de queso que se le pone y remarcó que la receta original que preparaban sus abuelos era el jopara kesu, nada de agregarle carne ni embutidos ya que de esa manera se pierde no solo la tradición si no también la receta he’i.

