Una encarnizada lluvia de plomo dejó dos jóvenes liquidados y una estela de terror en Itapúa. La sangrienta balacera retumbó en la compañía San Rafael del distrito de San Pedro del Paraná.
Las víctimas cayeron secas en el lugar tras recibir una feroz ráfaga de disparos de arma de fuego. Los finados fueron identificados como Marco B. y Carlo V., ambos de 22 años, este último oriundo de Curupaykay. Según informe policial, ambos se estaban retirando de una cancha de piki vóley de la zona.
Un tercer muchacho habría quedado gravemente herido tras el cobarde y brutal atentado en la zona. Por la extrema frialdad del ataque, los sabuesos policiales apuntan de lleno a un ajuste por encargo.
Agentes de la Policía Nacional acordonaron la escena para juntar los casquillos y levantar evidencias. Los pobladores de la tranquila comunidad quedaron temblando de miedo y conmocionados por la violencia.
Los investigadores andan realizando intensos patrullajes para dar con el paradero de los desalmados sicarios. Un nuevo episodio teñido de sangre que vuelve a encender toditas las alarmas en el sur del país.

